Nada es más sublime y conflictivo que el amor materno. Es sobre ese complejo sentimiento que se teje la trama principal de la telenovela Por amor, relatando la historia de una madre llamada Helena, que llega al sacrificio extremo de inmolar su felicidad y la de su marido, para preservar a su hija Eduarda.
La telenovela comienza en Vencia. Es en ese romántico ambiente que Helena y Eduarda conocen a Atílio. Ambas están en Italia por motivos diferentes. Helena ha terminado una relación amorosa. Eduarda, novia de Marcelo, se despide de la vida de soltera. Helena y Atílio se atraen.
En Rio de Janeiro, Marcelo, el novio de Eduarda, hijo predilecto de los millonarios Arnaldo y Branca, es el motivo de las locuras de Laura, una ex novia rica y determinada. Laura jamás desistirá del hombre amado.
Después de algunos conflictos, Eduarda y Marcelo se casan. El idilio entre Helena y Atílio enfrenta los primeros problemas, pues, para quedarse con ella, Atílio tiene que librarse de Isabel, la amante, y precaverse de las peligrosas embestidas de la peligrosa Branca, la esposa del patrón. Comienzan, entonces, las tramas que envuelven celos, rabias, intrigas y otros sentimientos humanos. Helena y Atílio se casan.
El destino es imprevisible. Helena y Eduarda dan a luz el mismo día. Nacen Atílio, hijo y Marcelo, hijo, pero algo inesperado sucede. Eduarda tiene problemas. César, el joven médico, le cuenta a Helena que Marcelo, el hijo de Eduarda, ha muerto y que ella no podrá tener más hijos.
Con la determinación que sólo las madres pueden tener, Helena decide cambiar a los bebés, quedándose ella con el niño muerto, preservando así a la hija de tamaña tragedia. César, indeciso, concuerda. El secreto es sólo de los dos.
Las opiniones de los telespectadores estarán divididas. ¿Tiene una madre ese derecho? ¿Será justo sacrificarse a ese punto? ¿Y Atílio, el padre, que tanto ha soñado con tener un hijo? ¿Merece Atílio pensar que su heredero está muerto?
Al mismo tiempo, Orestes, el primer marido de Helena, padre de Eduarda, es un alcohólico de sesenta años, que busca desesperadamente el empleo que no conquista. Es casado con Lídia, que le ha dado una hija, Sandrinha. Fernando, el hijo del primer casamiento de Lídia, es un muchacho bonito y honesto, que pilota helicópteros y se enamora de Milena, hermana de Marcelo, ahora, marido de Eduarda.
Branca, madre de Milena, no se conforma con este idilio y preparará una ingeniosa trampa para que Fernando sea condenado injustamente por tráfico de cocaína.
Milena, que no se lleva bien con Branca, colecciona novios e idilios, hasta conocer a Fernando. Por causa del piloto de helicópteros, la bella mujer hará todo tipo de locuras.